jueves, 17 de septiembre de 2015

Review: Metal Gear Solid V: The Phantom Pain





¡Hideo Kojima eres un genio!

Por: Cristian Aguilar

Hace mucho que un juego no nos dejaba sin palabras en sus primeros minutos. Tienes la vista borrosa, todo se siente como que regresaras de un sueño de unos cuantos años y escuchas The Man Who Sold The World de David Bowie, Big Boss regresó. Metal Gear siempre destaca por tener momentos icónicos que marcaron nuestras vidas como gamers. Es difícil sentarnos y charlar de nuestros juegos favoritos o momentos más memorables en un videojuego sin que alguno de nuestros amigos no saque a relucir en la plática esta saga. Metal Gear es parte de nuestros recuerdos y vamos a empezar diciendo que Phantom Pain es de esos juegos que saldrá a bailar, con buen ton y son, en esas buenas y constructivas pláticas.


Un juego de Hideo Kojima, así es señores, Hideo Kojima; ya con esas palabras nuestro estándar de calidad se eleva al punto de opacar todo lo que la industria nos puede ofrecer por los momentos en esta generación. Big Boss regresa después de lo que fue su prólogo, Ground Zeroes. Este título comienza con un tono bastante alto y con un Venom Snake abatido.

El tema central de este título es el dolor constante y la venganza, ese dolor fantasma que te acompaña desde tu inicio, en un hospital donde apuestas a que cualquiera que no fuera el mismísimo Big Boss perecería, hasta el final de tu recorrido de bien unas 45 horas por esta magistral experiencia.

Al terminar ese hospital y dejar atrás esa figura frágil del recién despertado Big Boss, regresas ya a una estructura por misiones para poder avanzar en tus objetivos y a su vez mejorar tu base "Mother Base" desde la cual Big Boss lidera a su ejército Diamond Dogs.  The Phantom Pain es un "sandbox", ósea un juego de mundo abierto. Las posibilidades son tantas que no hay manera que aunque no sepas nada de la saga o no te llame la atención ninguno de sus predecesores, no te vayas a sorprender y enganchar por el gameplay. Puedes abordar cada misión de tantas posibles maneras, dependiendo del armamento, la hora del día, tu transporte, tu posición geográfica, la cantidad de enemigos, son tantas las variables y tan poca la restricción del mundo abierto que 9 de cada 10 cosas que se te ocurran para completar una misión son posibles (si no es que las 10). Phantom Pain no se escapa de una que otra misión de relleno, pero el juego tiene tantas variables que puedes hacer la misma misión una y otra vez y no repetir el mismo método, es más, cada misión se vuelve más disfrutable a medida logras llegar a tu objetivo perfeccionando tu propio método.

La mecánica es bastante compleja en cuanto al nivel del control que tienes en cómo desarrollas tu Mother Base. Hacer crecer un ejército militar privado no es ni fácil, ni rápido, ni barato; al menos eso nos comentaron Big Boss y su aliado Miller. Para poder ampliar Mother Base necesitas PMB (Producto Militar Bruto, palabra y acrónimo que es pues... Dinero), el mismo que te pagan por contratos militares de eliminar objetivos y/o allanar ciertos puntos del mapa. La variedad de misiones es bastante amplia y divertida, puedes escoger tu equipo, en qué punto aterrizar, de tal manera que la experiencia de esa libertad de mundo abierto inicia aún antes de siquiera tocar el suelo.

Durante estos contratos podrás reclutar a los soldados que aturdas o inclusive a varios de tus objetivos que tienes que eliminar. Estos nuevos reclutas de unen a uno de varios departamentos de Mother Base que te ayuda a desarrollar desde armas a mejoras para tus equipos y en general a desarrollar nuevas tecnologías para tus misiones; cada uno de estos reclutas tiene su nivel de calidad establecido y sus talentos especificados para cada área. Tanto es el nivel de personalización de Mother Base que reclutar a cada uno de tus nuevos soldados es algo bastante emocionante y gratificante. Si quieres mejorar tu base y realmente no quieres pasar por la experiencia de ir misión a misión para ver tu progreso, puedes usar las micro transacciones del juego y comprar PMB desde la PSN, pero, eso es enteramente opcional y podemos decir que no es para nada necesario para progresar sin problemas.

Metal Gear Solid V te permite varios acompañantes, D-Horse (caballo), D-Dog (Perro), D-Walker (robot torreta) y Quiet (sexy y letal francotiradora). Cada uno aportando de manera bastante diferente como manejas la misión. Dependiendo cual sea tu plan para completar tu misión irás variando de acompañante y solo con ese detalle ya te vas haciendo idea de cuánto puede cambiar tu plan de acción para llegar de punto A al punto B.

Todo el juego, desde Mother Base, hasta la misión que seleccionas se controla desde iDroid, tu dispositivo móvil que sirve como control para toda esta complejidad de herramientas que manipula Boss. Cada detalle del juego está cuidado, desde la última piedra o la ubicación de cada enemigo, este nivel de detalle combinado con una inteligencia artificial sólida nos da una experiencia única de sigilo. Phantom Pain te da una satisfacción tremenda al completar una misión sin ser detectado por esa misma complejidad en su inteligencia artificial.

Toda la magia sucede cuando ese nivel de libertad, ese nivel de cuidado, esa narrativa cinematográfica y esa inteligencia artificial sumamente detallista colisionan con el show gráfico y sublime sonido que posee este título. Phantom Pain es bello como la libertad que nos provee. Gráficamente el juego está tan detallado que es imposible no detenerse a ver Afghanistan y no pensar en películas a lo Zero Dark Thirty o similares, no hay nada dejado por fuera y la iluminación entre día y noche es perfecta. Ni hablar del sonido... Empezar con David Bowie, escuchar ese sonido de respiración de Psyco Mantis en el parlante posterior de tu teatro en casa o tensar cada músculo de tu cuerpo cuando escuchas el típico sonido de la saga al perder tu cubierta; no tiene precio. El apartado sonoro es sublime, con actuaciones de voz de la más alta calidad y efectos sonoros fieles a cada escenario. Fox Engine (el motor gráfico) fue diseñado para esto y vaya que cumplió su propósito!

A Hideo lo que es de Hideo, se despide de esta saga con honores y méritos! Kojima no creo un juego, creó la obra de arte que siempre había soñado, creó muchos recuerdos y con este título aseguró su marca en la mente de muchos. Metal Gear Solid V: The Phantom Pain, legado de Kojima, joya de la industria y recuerdo para los nostálgicos.

Nota: 10 de 10