viernes, 23 de agosto de 2013

La Princesa Está en Otro Castillo: Una Historia de Perseverancia




¡Sigue adelante, sin importar cuantos mundos estén frente a ti!
Por: Cristian Aguilar.


Cuando yo era un niño nuestro vecino, en aquel momento, toco la puerta de mi casa. Yo tenía alrededor de seis años y eran fechas decembrinas (ya saben, la usual fiesta y algarabía mas cuando se es niño). Para mi sorpresa mi vecino llevaba en sus manos lo que hoy es una de mis mas grandes pasiones, un Nintendo Entertainment System (NES, o también conocido como el aparato para jugar “Mario Bros.”) Le pidió a mi padre Lps. 400 y desde el momento en que lo vi supe que lo quería, y adivinen, ¡lo conseguí!

Que hay detrás de tanta cantaleta se preguntaran, sucede que allí en la calma casi palpable de la comodidad de mi sala, desde una colección aleatoria de pixeles en pantalla que de manera solemne obedecían cada uno de mis comandos, mientras mis pequeños dedos presionaban botones a precisión perfecta; aprendí una valiosa lección que aún persiste en cada aspecto de mi vida: la perseverancia.
Lo sé, puede no ser claro para todos hasta este punto, pero manténganse sentados (que conste, no solo sentados, también deben seguir leyendo), he aquí la explicación. La historia de Mario es simple, el es un plomero en busca de salvar a su amada (la Princesa) del maléfico Bowser quien la ha secuestrado. La dificultad es que cada vez que esto sucede tú viajas a través de paisajes completos para llegar a un Castillo donde al final te espera una pelea con el jefe del castillo, al derrotarlo, siempre habría un humilde hongo con una carta que decía “La Princesa Esta en Otro Castillo”. Lo mismo pasó siete veces, al octavo intento, finalmente Mario vence a Bowser y recibe un beso de su amada princesa.
¿Qué hubiese pasado si a la quinta vez de ser decepcionado, Mario hubiese decidido no continuar con su épico viaje en busca de su meta?, ¿Y que si hubiese sido el séptimo intento y la victoria hubiese estado a un solo paso más? Hasta en un mundo de ficción de un videojuego de vieja escuela yace una de las llaves más importantes del éxito, la perseverancia. Algunas de nuestras metas requieren un cierto esfuerzo y las que más valen la pena alcanzar lo requieren aun más.  A la manera en que continúas trabajando por una meta o ideal sin importar los altos y bajos del camino se define como perseverancia.
¿Cuántas de nuestras princesas siguen encerradas en un castillo porque presionamos el botón de reset en la consola de nuestra vida, aunque estábamos en el “Mundo 7” y nuestra honorable travesía estaba a punto de culminar? La perseverancia toma coraje y fe en tus ideales y aun teniendo un final no tan gratificante como el que tuvo Mario, tendrás las recompensa de ser honesto contigo mismo, con quien eres, con lo que buscas en la vida y con el camino que quieres seguir.
                Sigamos la senda de nuestras propias historias épicas, así como lo hacíamos cuando éramos apenas unos niños  sentados alrededor de ese viejo set de TV, con la fe total en nosotros mismos aun siendo pequeños. Quién sabe, tal vez estas a solo una “pantalla” de tu príncipe o  princesa. Toma el control de tu vida, presiona el botón de START ¡Juega y disfruta hasta el último mundo!
¡Dedicado a toda la comunidad gamer, sigamos aprendiendo de nuestras pasiones!
Artículo originalmente publicado por Thoughtware.com