lunes, 29 de julio de 2013

Review en Español: DmC: Devil May Cry (PS3, XBox 360)




No juzgues un personaje por su cabello.


 Ningún evento en la historia reciente iguala el furor causado por el rediseño de Dante que hizo Ninja Theory para el relanzamiento de Devil May Cry. Incluso la controversia el año pasado sobre el final de Mass Effect 3 se ve minimizado por la reacción negativa que ha recibido la nueva apariencia del hijo de Sparda. Más allá de la simple estética, ahora las preocupaciones apuntan fuertemente a las crecientes dudas sobre si este studio podrá emular la calidad que vimos en la primera, tercera, y cuarta entrega de la serie (porque Devil May Cry 2 si fue para el olvido). Sin embargo, al ver el producto tengo que admitir que por lo menos a mi me han logrado convencer que Ninja Theory si está a la altura de la serie.


 Por supuesto, todo depende de la perspectiva. El punto fuerte de Ninja Theory siempre ha sido su habilidad para tejer narrativas muy intricadas y esta nueva entrega de DmC no es la excepción. Un inicio algo tumultuoso nos introduce al nuevo Dante, un mestizo que es medio angel /medio demonio, y el único capaz de derrotar a Mundus, un demonio encubierto que ha esclavizado a toda la humanidad mediante el capitalismo y los medios de comunicación. Seguramente muchos verán con desdén el tono burdo y juvenil de la trama, pero denle tiempo pues la historia madura progresivamente hasta llevarte a un punto en que quedas atrapado en la misma y comienzan a importarte los personajes.
 El éxito de Ninja Theory con la historia es más que bienvenido, pero no de extrañar dado su pedigrí. Lo que es realmente sorprendente es lo bien que manejan la experiencia de juego. Esta entrega es en muchos aspectos una compilación de grandes éxitos de juegos anteriores de la serie, desde su espada Rebellion, hasta sus pistolas Ebony & Ivory, pasando por piruetas reminiscentes de la teleportación de Vergil en DmC3. El combate es tan frenético como siempre mientras te enfrentas a oleada tras oleada de enemigos. 

A pesar de que este DmC tiene mucho del clásico Devil May Cry, Ninja Theory si ha agregado un toque particular al mismo. Por ejemplo, puedes usar los gatillos izquierdo y derecho para cambiar de arma durante la acción alternando entre armas angelicales (ideales para controlar grandes grupos) y armas demoniacas (que son mejores para quebrar las defensas de rivales grandes y acorazados). Adicionalmente cada tipo de arma te da dos tipos de agarre: uno que te acerca al enemigo y otro que lo acerca a él hacia ti. Cuando finalmente dominas el esquema te encontrarás cambiando fluidamente entre ocho armas y varios estilos de combate, lo cual se siente grandioso.
 Hablando de movilidad, las plataformas juegan un papel mucho más grande en esta entrega que nunca antes en la serie. Para atravesar por el Limbo (un universo paralelo que es un reflejo de este) requiere una combinación de saltos dobles y triples y ambos tipos de agarre, lo cual es un desafío constante. Este mundo de Limbo tiene una cierta vida propia, cambiando justo bajo tus pies mientras vuelas por los aires, lo cual te fuerza a pensar rápido para reaccionar al cambiante ambiente a tu alrededor.

 Una de las grandes virtudes del Nuevo DmC es su estilo visual. Cada nivel tiene una apariencia diferente lo cual lo ayuda a mantenerse fresco durante todo el viaje. De hecho, a veces el juego se ve tan bien que cuesta creer que el motor gráfico tiene siete años de antigüedad. Estas gráficas son acentuadas por la clásica música de rock de la serie. No soy un fan muy grande de algunas de las modificaciones que hicieron en la tonada. El diseño de los enemigos es memorable, y es casi una pena que haya tan pocos de ellos.
 Desafortunadamente, el uso repetitivo de enemigos poco variados no es mi única queja respecto a DmC. Luego de un maravilloso segundo acto, las últimas horas del juego se sienten monótonas, con diseños de niveles poco atractivos y encuentro con enemigos poco satisfactorios. No es que sea descaradamente malo, simplemente no está a la altura de los primeros dos actos del juego. Encima de todo esto, incluso en máxima dificultad el juego no es particularmente difícil. Los grandes jefes, que siempre han sido una de las cartas fuertes del juego, en esta entrega son muy fáciles de derrotar (con la única excepción del gran jefe final que si es muy desafiante).

 Afortunadamente una vez completas el juego se desbloquean niveles de dificultad aún superior así como el retorno de modalidades clásicas como “Dante debe Morir” e “Hijo de Sparda”, además de algunos extras en la campaña regular que le agregan varias horas de vida al juego. Te tomará solo unas ocho horas para completar la campaña, pero todo este contenido extra amerita unas cuantas visitas adicionales al paquete.
 La mayoría de fans se mostraron muy dispuestos a darle la espalda a la serie basados solamente en la nueva apariencia de Dante. Si eres una de esas personas, no tienes idea de lo que te estás perdiendo. Este nuevo DmC rinde tributo al pasado de la serie mientras se forja un nuevo camino para el futuro de la misma. Los momentos finales del juego compensan de sobra lo decepcionante que es el tercer acto del juego. En síntesis consideramos que esta es una muy buena adición a la estirpe de Devil May Cry, y un muy buen comienzo para el relanzamiento de la franquicia. Así que apresúrate y ve por este paquete y prepárate para una aventura memorable.

Calificación: 8.4 de 10

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